Cada vez son más las empresas que ofrecen a sus empleados programas de fitness corporativos, como el acceso a gimnasios o a cursos de salud en línea. Desde el punto de vista fiscal, esto plantea algunas cuestiones concretas: ¿supone esto una ventaja pecuniaria para los trabajadores? ¿Puede el empresario acogerse a una exención fiscal? La Oficina Regional de Impuestos de Baviera (BayLfSt) publicó al respecto, el 4 de marzo de 2026, una resolución (S 2334.1.1–64/13 St36) que ofrece una orientación importante para los empleadores en la práctica.
El programa de fitness de la empresa se considera, en principio, parte del salario.
Quien facilite a sus empleados el acceso a un programa de fitness de la empresa les concede con ello una ventaja de valor monetario. La Ley del Impuesto sobre la Renta clasifica estas prestaciones en especie como parte del salario sujeto a impuestos (art. 8, apartado 2, frase 1, de la EStG). Por lo general, se considera como valor el precio habitual de mercado de una oferta comparable.
Sin embargo, si no existe una oferta comparable accesible al público, debido a que la afiliación empresarial está concebida exclusivamente para los empleadores o su plantilla, no es posible determinar un precio de mercado. En este caso, según la BayLfSt, deben tenerse en cuenta los costes reales del empleador, incluidos el IVA y los gastos adicionales.
¿Cómo se reparten los gastos?
La BayLfSt distingue tres tipos de costes a la hora de la imputación:
- Costes directamente imputables Las cuotas de afiliación individuales se imputan directamente al trabajador correspondiente.
- Tarifas fijas, que no puedan atribuirse a una sola persona, el empleador las repartirá de forma equitativa entre todos los participantes inscritos.
- Gastos generales de administración se reparten entre todos los trabajadores que, en principio, podrían acogerse a la oferta.
Es importante tener en cuenta que la ventaja económica surge ya con la inscripción en el programa, y no solo cuando se hace uso efectivo del mismo. Quien se inscriba, pero nunca acuda al gimnasio, habrá obtenido, desde el punto de vista fiscal, una ventaja de todos modos.
¿Cuándo se aplica la exención fiscal para la promoción de la salud?
Según el artículo 3, apartado 34, de la Ley del Impuesto sobre la Renta (EStG), las empresas pueden conceder a sus empleados prestaciones adicionales para la promoción de la salud en el trabajo, hasta un máximo de 600 euros al año, exentas de impuestos. El requisito es que las ofertas cumplan los criterios de calidad del seguro médico obligatorio (artículos 20 y 20b del SGB V). Sin embargo, las cuotas clásicas de los gimnasios no entran dentro de esta categoría.
La exención puede aplicarse a los cursos de prevención en línea sobre temas como la alimentación, la actividad física o la reducción del estrés, pero solo si se acredita la participación. Por lo tanto, es imprescindible conservar los certificados de asistencia o los títulos de finalización. Si no se presenta dicha prueba, se pierde la exención fiscal, incluso si el curso cumple todos los requisitos en cuanto a su contenido.
Tenga en cuenta el límite exento de 50 euros para las retribuciones en especie
Además de la normativa específica en materia de salud, en determinadas circunstancias también puede aplicarse el límite general de exención para las prestaciones en especie de 50 euros al mes (art. 8, apartado 2, frase 11, de la Ley del Impuesto sobre la Renta). Si la ventaja en especie derivada del programa de fitness de la empresa es inferior a este límite y se cumplen los demás requisitos, estará exenta de impuestos.
Las empresas que ofrezcan o tengan previsto ofrecer a sus empleados programas de fitness corporativos deberían examinar detenidamente el tratamiento fiscal y tomarse en serio las obligaciones de documentación. En cada caso concreto, se recomienda solicitar asesoramiento fiscal para determinar correctamente tanto la valoración de la prestación en especie como las posibles exenciones fiscales.
Fuente: Haufe: Impuestos
Este artículo se ha elaborado con la ayuda de la inteligencia artificial y ha sido revisado por la redacción.