Las empresas que contraten servicios artísticos o periodísticos deberán tener en cuenta un tipo impositivo más elevado a partir del 1 de enero de 2027. El Ministerio Federal de Trabajo y Asuntos Sociales ha sometido el Reglamento sobre la cotización social de los artistas de 2027 a consulta con los organismos competentes y las asociaciones. Según este, el tipo volverá a aumentar del 4,9 % (2026) al 5,0 %.
¿Por qué vuelve a subir la tasa?
Tras las crisis económicas provocadas por la pandemia del coronavirus, los ingresos de la Caja Social de los Artistas habían aumentado considerablemente en los últimos años. Esto permitió mantener estable el tipo de cotización en el 5,0 % en 2024 y 2025, e incluso reducirlo ligeramente hasta el 4,9 % en 2026. Sin embargo, para 2027 estas reservas ya no serán suficientes. La tensa situación económica obliga a volver al nivel del año anterior.
¿Qué es la cotización social de los artistas?
La cotización social de los artistas es una contribución que deben pagar las empresas cuando contratan a artistas o publicistas autónomos y explotan sus obras o servicios. Algunos ejemplos típicos son los encargos a diseñadores gráficos, redactores, fotógrafos o músicos. A través de este sistema, unos 185 000 creativos autónomos de todo el país están cubiertos por el seguro obligatorio de enfermedad, asistencia y pensiones. La cotización de las empresas cubre aproximadamente el 30 % de las aportaciones, mientras que el Estado federal aporta otro 20 % en forma de subvención.
La base imponible es la suma de todas las remuneraciones que una empresa abona a artistas y periodistas autónomos durante el año natural. El tipo impositivo se revisa anualmente.
El aumento del límite de los asuntos de menor cuantía supone un alivio para los pequeños contratistas
No todas las empresas están sujetas automáticamente al pago de este impuesto. Quienes adquieran prestaciones artísticas solo de forma ocasional y en pequeña medida pueden mantenerse por debajo del denominado «límite de minimis». Este límite se ha ido elevando gradualmente en los últimos tiempos. Desde el 1 de enero de 2026, se sitúa en 1.000 euros por año natural. Hasta finales de 2024 era de 450 euros, y a partir de 2025 se aplicó un valor intermedio de 700 euros. Sin embargo, este límite no se aplica a las empresas que utilizan servicios artísticos de forma habitual y periódica.
¿Qué significa esto para las empresas afectadas?
Las pequeñas y medianas empresas que contratan habitualmente a creativos externos, por ejemplo, para páginas web, materiales de marketing o contenidos en redes sociales, deberían tener en cuenta la nueva normativa en su planificación para 2027. Quien pase por alto la obligación de declaración se arriesga a tener que pagar recargos y a ser objeto de inspecciones por parte del Seguro de Pensiones de Alemania, que supervisa el cumplimiento de las obligaciones de declaración.
El aumento del umbral de minimis a 1.000 euros supone un alivio para los pequeños contratantes que solo contratan servicios creativos de forma esporádica. Quien no esté seguro de si existe la obligación de pagar el impuesto y, en su caso, de a qué importe, debería aclararlo mediante un asesoramiento en materia fiscal o laboral.
Fuente: Haufe: Personal
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